lunes, 27 de noviembre de 2023

Las máximas de PtahHotep

Las máximas de PtahHotep. Christian Jacq. 2001. EDAF. 192 pp.

 

Contraportada

 

Hace más de cuatro mil años, Ptahhotep —la plenitud del dios Ptah—, un sabio egipcio que alcanzó los ciento diez años de edad, redactó un libro de enseñanza ética y espiritual para uso de las generaciones futuras. Este texto nos transmite la experiencia de un hombre, que después del faraón, fue la autoridad más importante del antiguo Egipto, encargado de la administración y la justicia, tareas sagradas. 

Las máximas de Ptahhotep pertenecen a los llamados Textos de las pirámides, y se encontraron milagrosamente íntegras en el papiro Prisse, descubierto en el siglo XIX. Años después fueron publicadas en texto jeroglífico, y en 1956 apareció la primera traducción a cargo del reputado egiptólogo Zbynék Zába. 

Este libro, considerado el más antiguo del mundo, es de una asombrosa modernidad. En un lenguaje simple y directo, el anciano sabio habla de la humildad, del arte de gobernar, de las vanidades humanas, de la amistad, de la justicia, de la ignorancia y el conocimiento. Una obra maestra, a la altura de los clásicos taoístas, los proverbios bíblicos o las enseñanzas hindúes, que es rescatada y presentada hoy por el prestigiado escritor y egiptólogo Christian Jacq.

 

Citas

 

«Enseñanza del director de la ciudad, el visir Ptahhotep, bajo la Majestad de Aquel del junco y de la abeja, Isesi, que vive según la eternidad de los ciclos y la eternidad del instante.»

 

«Soberano, mi señor, la vejez ha advenido, la ancianidad se ha abatido, el agotamiento es llegado, la debilidad se renueva. Él, Ptahhotep, se pasa el día durmiendo, como si hubiese vuelto a la infancia. La vista baja, deviene duro de oído, la fuerza viene a faltarle, el corazón está fatigado, la boca se halla silenciosa, ya no habla, ya no está el corazón, ya no se acuerda del ayer, todos los huesos hacen sufrir, lo bueno se transforma en malo. Todo gusto desaparece. La acción de la vejez sobre el género humano es mala bajo cualquier consideración. La nariz está tapada, ya no respira, es tan penoso levantarse como sentarse. Sea decretado que el servidor aquí presente forme un bastón de vejez.»

 

El Traductor

 

Christian Jacq es doctor en estudios egiptológicos y director del Instituto Ramsés. Considerado uno de los mayores especialistas en egiptología, tiene publicados numerosos ensayos, ha alcanzado fama internacional por sus trabajos y el éxito de sus novelas ambientadas en el antiguo egipto.

 

El libro en 3 puntos

 

  1. Legado de sabiduría de un visir del Antiguo Egipto, condensado en 45 consejos o máximas escritos al final de una prolongada vida al servicio del faraón. 
  2. Escrito hace más de 4,300 años, ha sido llamado el libro más antiguo del mundo. 
  3. Traducción del popular egiptólogo francés Christian Jacq.


Por qué leí este libro

 

Tras leer otras joyas probadas de la colección Arca de Sabiduría de Editorial EDAF, como El arte de la guerra, El libro de los Cinco Anillos y El Tao Te King, era una opción natural.

 

Quién debe leerlo

 

Aquellos que reflexionan sobre el ejercicio del poder, la búsqueda de la pareja ideal, los vicios de la personalidad o cómo lograr la satisfacción de una vida bien vivida. Es una obra universal que sigue vigente en muchos aspectos a pesar de su antigüedad.

 

Resumen + notas

 

Máxima 1. Que tu corazón no sea vanidoso a causa de lo que conoces. Nunca se alcanzan los límites del arte.

Máximas 2 a 4. Rebaja a quien se expresa mal, no oponiéndote a él, mediante el silencio. 

Máxima 5. Que tu manera de gobernar carezca de falta. No transgredas las leyes.

Máxima 6. Piensa en vivir en paz y lo que dan los dioses vendrá por sí mismo.

Máxima 7. Compórtate frente a los grandes. Acepta lo que se te da, de la manera en que se te ponga.

Máxima 8. No hables en contra de nadie, grande o pequeño. No sea que enredes a un grande con un grande

Máxima 9. No te jactes de tu buena fortuna, humillando a quien no posee nada (No humilles a la necesidad con tu opulencia). A quien está solo es a quien Dios permite la mutación, mientras que el dueño de un clan familiar ruega que se tome su puesto.

Máxima 10. Si eres débil, sigue a un hombre de calidad (Principio de proximidad).

Máxima 11. Las cosas advienen, sigue al corazón durante el tiempo de tu existencia.

Máxima 12. Da forma a un hijo espiritual, es simiente de tu alma.

Máxima 13. Toda conducta debe ser acorde con la plomada.

Máxima 14. Tener un gran corazón es un don de Dios. El que obedece a su vientre obedece al enemigo.

Máxima 15.  Transmite tus directivas y da tu consejo sin olvidar el corazón.

Máxima 16. Cumple cosas elevadas. No te dejes aturdir por la fortuna presente.

Máxima 17. Escucha a quien te dirige una petición. No es posible que todas las peticiones lleguen a término, pero una buena escucha calma el corazón.

Máxima 18. No codicies la mujer de tu maestro, tu hermano o tu amigo.

Máximas 19 y 20. Combate la avidez y la voracidad, pues hacen surgir la querella y lo detestable. Sé sosegado.

Máxima 21.  Ama a tu esposa con ardor.

Máxima 22. Extiende la dicha a tu alrededor.

Máxima 23. No escuches, no repitas un rumor maledicente. Protégete de él.

Máxima 24.  Sé silencioso. Habla tan sólo cuando sepas que aportarás una solución.

Máxima 25. Que se te respete en función de tu conocimiento y de la calma de tu lenguaje. (Máxima de Bertrand Russell).

Máxima 26. Restablece la calma tras la tempestad. Apacigua el furor de tu interlocutor.

Máxima 27. Enseña a un grande aquello que le es útil.

Máxima 28. Sé imparcial.

Máxima 29. Sé indulgente.

Máxima 30. No pongas tu confianza en la acumulación de bienes materiales, pues lo que te ha sido otorgado es un don de Dios.

Máxima 31. No te apropies los bienes de quien está cerca de ti.

Máxima 32. Aléjate de una mujer caprichosa e infantil.

Máxima 33. Si dudas de un amigo, acércate a él y pon a prueba su corazón. Aclara las cosas.

Máxima 34. Sé benevolente. Que tu rostro sea luminoso el tiempo de tu existencia.

Máxima 35. Conoce bien a tus amigos y tus bienes durarán.

Máxima 36. Castiga la falta y establece la virtud.

Máxima 37. Desposa a una mujer fiable, alegre de corazón, que aporte a tu equilibrio.

Máxima 38. Piensa y actúa para la posteridad.

Máximas 39 a 41. Escucha y entiende. Ábrete a la sabiduría.

Máxima 42. Educa. Transmite la enseñanza, la rectitud y el buen carácter, verdaderas riquezas.

Máximas 43 y 44. Controla tu boca, habla de manera cumplida, pronuncia palabras elevadas y tu manera de vivir será recta.

Máxima 45. Realiza más de lo que te fue prescrito.

 

Mis impresiones

 

Erudición y bondad, igual a sabiduría. Frutos de una larga vida en un puesto clave del Antiguo Egipto. Se ha convertido en un libro al que vuelvo regularmente.