miércoles, 30 de marzo de 2022

Pugnas por la sierra. Intentos de control de la Sierra Gorda, 1810-1857


Pugnas por la sierra. Intentos de control de la Sierra Gorda, 1810-1857. Néstor Gamaliel Ramírez Ortiz. 2018. El Colegio de San Luis. 388 pp.


Contraportada


La premisa central de la presente investigación es que los habitantes de la Sierra Gorda, durante las primeras décadas del siglo XIX, tuvieron una autonomía política similar a la del periodo colonial, que distintos gobiernos trataron de destruir. La etapa más crítica de esta dinámica ocurrió entre 1847 y 1849, cuando a raíz de la rebelión de Eleuterio Quiroz, los diferentes órdenes de gobierno intentaron implantar en la región diverson mecanismos de control político, administrativo y militar.

Por medio de este texto es posible comprender el accionar de los principales actores sociales e institucionales de la región a mediados del siglo XIX y su relación con la política nacional. Entre otros muchos aspectos, se analizan de qué forma se justificaron e implementaron tres de las estrategias de control gubernamental más relevantes de mediados del siglo XIX: las colonias militares (1849-1853), el Departamento de la Sierra Gorda (1849-1853) y el Territorio de la Sierra Gorda (1853-1857). 


El libro en 3 puntos


  1. En "Pugnas por la Sierra. Intentos de control de la Sierra Gorda, 1810-1857", Néstor Gamaliel Ramírez Ortiz examina las tensiones y conflictos en la región de la Sierra Gorda durante un periodo muy convulso de la historia de México, el comprendido entre 1810 y 1857.
  1. El libro detalla los diversos intentos de control y dominio llevados a cabo por grupos sociales, entidades gubernamentales y actores económicos en esta área montañosa, arrojando luz sobre las complejas dinámicas de poder en juego.
  2. A través de un análisis detallado, Ramírez Ortiz ofrece una visión exhaustiva de las luchas por el control, los cambios políticos y las transformaciones sociales que caracterizaron a la Sierra Gorda durante este significativo periodo histórico.


Quién debe leerlo

 
Los interesados en la historia de México, del siglo XIX, o de los movimientos armados, encontrarán este libro de su agrado. También aquellos que deseen enterarse de las particularidades de la Sierra Gorda, zona geográfica del centro del país que se encuentra dividida entre varios estados.


Citas memorables 


«Los naturales de Sierra Gorda fueron los mexicanos de mayor autonomía durante la época colonial.»

—John Tutino en From Insurrection to Revolution in Mexico (1986).


«... desde tiempo inmemorial, los indios de esta región están acostumbrados a cortar leña, madera, quemar carbón, labrar lechuguilla, raspar magueyes, tomar tunas y otros frutos silvestres; y a que sus ganados pasten en los montes que los rodean, puesto que siempre se han sentido dueños de esas tierras... los hacendados impiden a los indios realizar sus actividades, y antes los apresan, les embargan su ganado ––por el que tienen que pagar rescate–– o les quitan su jornal.»

—Salvador Santiago, gobernador de indios.

 

«En 1806 los moradores de Xichú de Indios (hoy Victoria) y del barrio de Cieneguilla derribaron las cercas de magueyes construidas por los hacendados de Charcas, Palmillas y Salitre de Frías, y ocuparon las tierras en querella para cultivarlas.»

—Capítulo 1.


«... la fusión de españoles, tarascos, negros, otomíes y chichimecas (pames, jonaces y ximpeces)... dio origen a un “tipo de hombre bastante especial, resistente a los bruscos cambios de clima y a los largos trayectos de la sierra”... Esta sociedad mestiza continuó con esa tradición de insumisión que exhibía el poco dominio que sobre ella ejercían los gobiernos.»

—Jacqués Soustelle en La familia otomí-pame del México central (1994).


«Vicente Rodríguez, apoderado de los naturales de Xichú de Indios, acusó en 1848 de despojo al queretano José González Cossío, quien era el nuevo propietario de la hacienda de Charcas, aduciendo que las tierras del pueblo se hicieron pasar como municipales, lo que permitió su incorporación a la hacienda de Charcas y que para ello Cossío habría contado con la complicidad de las autoridades del pueblo, que “extraviaron” los documentos que probaban la propiedad.»

—Capítulo 1.


«Después de Dios, la casa de Quiroz.»

—Lema de los rebeldes que apoyaron el levantamiento de Eleuterio Quiroz en 1848 y que forma parte del actual escudo del municipio de Xichú.


Extractos + Notas


Prólogo. Quién mejor para investigar sobre la Sierra Gorda, que un historiador que en sus venas concentra la esencia, ecuanimidad y sosiego de esa exuberante y agreste sierra. Se requiere este talante para adentrarse y rebuscar en los archivos las fuentes documentales inéditas, y Néstor Gamaliel Ramírez Ortiz posee esta cualidad. 

Con este excelente trabajo de investigación, Néstor Gamaliel Ramírez Ortiz hace un gran aporte a la historiografía, principalmente de Guanajuato y San Luis Potosí, pero sobre todo trae a la luz la voz y la rebeldía de los serranos.

Introducción. Sierra Gorda, parte de la Sierra Madre Oriental que comprende partes de San Luis Potosí, Hidalgo, Querétaro y Guanajuato. Geografía escarpada, fragosa, abrupta y de vegetación abundante. Región en el centro del virreinato con gran autonomía, no integrada totalmente a la estructura político-administrativa, periferia interna. Conflictos político-sociales en la Sierra Gorda a mediados del siglo XIX. Rebelión de Eleuterio Quiroz en 1847-1849. Levantamiento del liberal Vicente de la Vega 1854-1855 y del conservador Tomás Mejía. Intentos de control: las colonias militares federales y el Departamento estatal entre 1849-1853. Luego Territorio Federal entre 1853 y 1858 con capital en San Luis de la Paz. 

La Sierra Gorda

Capítulo 1. La región de la Sierra Gorda: pugnas y rebeliones entre los siglos XVI y XIX. Destrucción de las misiones agustinas de Jalpan, Xilitla y Chapulhuacán en 1569 por los chichimecas. Campaña de Jerónimo de Labra, el viejo, contra los jonaces en 1633. Rebeliones pames en 1703 y en 1713 ante la instalación de misiones dominicas en el este de la Sierra Gorda. Desde 1735 José de Escandón funda poblaciones duales, misiones religiosas y presidios mientras combate a los indios. Pugna entre José de Escandón y los Labra en 1741.  La actividad económica durante el siglo XVIII comprendía agricultura confinada, ganadería menor y mayor, minería poco productiva y los oficios y artes complementarios a estas actividades. Expulsión jesuita en 1767, rebeliones en San Luis de la Paz y Xichú de Indios. Alrededor de 1770 comienza el fin de las misiones y el paso de la jurisdicción religiosa al clero secular. Regresión en la zona ante nuevas prácticas religiosas y administrativas. A finales del siglo XVIII aumenta la presión sobre las tierras comunales por la expansión de las haciendas. Crisis agrícolas de 1785-1786 y de 1809-1810. 

Durante la lucha de independencia la Sierra Gorda se convirtió en refugio natural para los insurgentes, que utilizaban la zona para recomponerse, reclutar, abastecerse y aguardar los momentos más adecuados para el ataque. La zona también servía como puente natural para que los grupos independentistas del norte y del sur entraran en comunicación. Entre 1811 y 1812, Felipe Landaverde se hizo nombrar Gobernador de la Sierra Gorda. En 1817 Xavier Mina ataca San Luis de la Paz. Tras la independencia, la zona experimenta un notable crecimiento poblacional. Las haciendas aprovechan el desorden legal para apropiarse de tierras y aumentar sus cobros de arrendamientos y derechos a indios y rancheros. En 1823 se crean los primeros 23 municipios del estado, estableciéndose en la sierra los de San Luis de la Paz, San José Casas Viejas y Xichú. En 1831 desaparece Xichú para quedar en 21 municipalidades. 

A mediados del siglo XIX la Sierra Gorda se encontraba inestable por el cobro de contribuciones, alcabalas, derechos parroquiales, estanco del tabaco y por la formación de levas. Cuatro fueron las rebeliones principales que surgieron en ese ambiente, la de los Chaire, la de Vicente de la Vega, la de Tomás Mejía y la de Eleuterio Quiroz. Miguel Chaire, quien tenía una posición política relevante desde la década de los 20s, sufre el embargo de su hacienda de Palmillas en 1847. Ese mismo año se le decomisa su cosecha de tabaco por no tener permisos y su familia sufre detenciones por diversos agravios a la autoridad. Se levanta con peones de sus tierras. Vicente de la Vega, activo político y militar, fue perdiendo terreno en la zona hasta que en 1853 el gobierno del Territorio de la Sierra Gorda quedó en manos de Antonio Tenorio, uno de sus rivales. En 1854, de la Vega se levanta en armas apoyando el Plan de Ayutla. En 1858, al llegar al poder los conservadores es declarado rebelde y se enfrenta constantemente a Tomás Mejía. En 1863, en el marco de la intervención francesa, se enfrenta a Forey en Tepeji del Río. Tras la toma de San Luis de la Paz a finales de ese año, se retrae a la sierra adoptando una táctica de guerrillas. Tomás Mejía se levanta en armas en 1848, lanzando el Plan de Real de los Amoles contra la afectación a las tierras comunales que propiciaba la Ley de manos muertas de 1847. Indultado en 1848, Mejía se acomoda a los vaivenes de la política nacional. Apoyando a los conservadores, muere fusilado en Querétaro junto a Maximiliano en 1867. Eleuterio Quiroz comienza su biografía de rebelde al desertar del ejército en la batalla de La Angostura. Trabajando para Miguel Chaire, participa en su alzamiento de 1847 y sigue una vida a salto de mata. Perseguido por Tomás Mejía, firma los acuerdos de la Hacienda de la Noria de Charcas en 1849, pero tras romper la paz, es derrotado y fusilado ese mismo año.

Capítulo 2. Las colonias militares de la Sierra Gorda. Tras la derrota ante Estados Unidos y la pérdida de la mitad del teritorio nacional en 1848, el gobierno federal establece 18 colonias militares a lo largo de la frontera norte para poblar esos espacios, evitar futuras apropiaciones estadounidenses y combatir las "incursiones bárbaras". Posterior al fusilamiento de Eleuterio Quiroz, se decide un esquema similar para la Sierra Gorda, tres puestos militares con colonos que trabajarían, poblarían y, llegado el caso, defenderían con las armas su territorio. Las tres colonias se ubican en San Ciro, SLP; Purísima de Arista, Qro.; y Santa Rosa de Uraga, Hgo. Sólo Guanajuato rehusó aceptar una colonia en su territorio. Esta diagonal militar serviría, además, para separar la Sierra Gorda de la Huasteca, zona que también presentaba rebeliones periódicas y efervescencias políticas. 

Las tres colonias militares

El Reglamento de las colonias promulgado en 1849 establece que debe haber 200 familias por colonia (total 600 familias), además de 160 militares (total 480). Cada colonia contaría con cuatro zonas de ganado mayor. Las colonias existirían dos años, tras vivir y trabajar en ellas, los colonos pasarían a poseer la tierra, no pudiendo venderla en seis años y con obligación de cultivarlas. El 10% de las cosechas se destinaría a presupuesto comunal. Los colonos se obligan a prestar servicio en la guardia nacional. 

Los terrenos de la colonia militar de San Ciro de Albercas fueron ocupados el 12 de febrero de 1851 y constaban de 4 sitios de ganado mayor (7 mil Has.), 13 caballerías (550 Has.) y 10 Has. para poblamiento que pertenecían a la hacienda de Albercas. Los terrenos fueron valuados en 9 mil pesos, cantidad que aún no había sido pagada por el gobierno. La colonia de Purísima de Arista se ocupó el 10 de abril de 1851. En un principio se situó la población en una margen del río Ayutla, sin embargo, esta idea no prosperó, “se pulsaron inconvenientes” y se trasladó el 1 de agosto de 1851 a la Mesa de las Víboras, distante 4 leguas de Jalpan. Contaba con 11 sitios de ganado mayor (19 mil Has.), 15 caballerías (640 Has.) y 15 Has. que fueron compradas a la hacienda de la Gata (hoy El Rayo) para lotes, por la cantidad de 14 mil pesos. La colonia militar de Santa Rosa Uraga se estableció el 10 de junio de 1851 en un paraje conocido como la Cañada, cerca de las poblaciones de Jacala y de la Misión. Esta colonia se conformó con 9 sitios de ganado mayor (15 mil hectáreas), 7 caballerías (300 hectáreas) y 22 hectáreas para poblamiento. El valúo de los terrenos ascendía a 8,800 pesos. Guanajuato no estableció la colonia que le correspondía, lo que dejó sin vigilancia la parte de la Sierra que más lo necesitaba, donde se hallaba la población más belicosa y en donde tuvo origen y prosperó la revuelta de Quiroz. 

En 1850 hubo epidemia de cólera en la Sierra Gorda. Solicitudes de las cosechas recolectadas por diezmos para paliar la hambruna fueron negadas por la diócesis. La parroquia de San Luis de la Paz aceptó vender la mitad de sus existencias en la Sierra. Las colonias enfrentaban otros problemas. Las tierras de San Ciro no se habían pagado a sus dueños previos. La repartición se mostró insuficiente para la sobrevivencia de las familias, además no siempre la tierra era apta para cultivo. En 1851 el coronel Antonio Tenorio recomendaba un camino carretero que uniera a Querétaro con Villa de Valles, lo que facilitaría el transporte de las mercancías provenientes de Tampico hacia el centro del país. Reportaba también los avances en la infraestructura de las colonias, que no era el esperado, debido a la falta de artesanos y personas de oficios y a la carencia de herramientas adecuadas. Ese año, la viruela ataca San Ciro infectando a casi todos los soldados y acabando con casi la mitad de ellos. En Tancanhuitz hubo un levantamiento, el cual fue aplacado por la colonia de Uraga. Tenorio opinaba que era necesaria una colonia en Guanajuato y otra en la huasteca, también recomendaba la constitución de un territorio o distrito que abarcara toda la Sierra Gorda. 

En 1853, como estaba contemplado por el decreto de 1849, las colonias dejaron de existir. Los estados reclamaron la anexión de las colonias a sus territorios. Los terrenos de San Ciro, que no habían sido pagados, fueron reclamados por José Vicente González Cossío. Al final de las colonias militares y ante el peligro de más rebeliones, el gobierno supremo consideró seriamente el establecimiento de un aparato político - administrativo que le permitiera controlar a los habitantes de la Sierra Gorda, a los cuales conceptualizaba como salvajes, bárbaros y rebeldes.

Capítulo 3. El territorio de la Sierra Gorda: antecedentes y primeros pasos. En Guanajuato, desde tiempos virreinales exisió la alcaldía mayor de San Luis de la Paz, tras la independencia y con la promulgación de la constitución de Guanajuato en 1826, se pasó a formar parte del departamento de Allende. En 1849, tras la rebelión de Quiroz, se cambia el nombre de Xichú de Indios a Victoria y se crea el departamento de la Sierra Gorda que comprendía los partidos de San Luis de la Paz, San José Iturbide y Victoria. En 1850, Francisco Martínez Lejarza toma posesión como jefe político del departamento y en 1852 es sustituido por Antonio Acevedo. En octubre de este último año, se promulga el Plan de Jalisco, que exigía el regreso de Santa Anna, a él se une el general José López Uraga, inspector de las colonias militares y el coronel Antonio Tenorio. Con Santa Anna en el poder nuevamente, se crean tres territorios dependientes del gobierno central en 1853: El de Tehuantepec, el de Isla del Carmen y el de la Sierra Gorda. La capital de Sierra Gorda sería San Luis de la Paz y como comandante militar del territorio se nombra a Antonio Tenorio. A la muerte del jefe político, Luis Díaz de Vivar, Tenorio también ocupará este cargo. 

Sin límites claros, surge la discordia entre los estados sobre el territorio. San José Iturbide queda fuera del territorio y se integra al departamento de Allende. Tenorio solicita que Río Verde y Tancanhitz integren el territorio, pero el gobernador de SLP sólo acepta que San Ciro se anexe. En Querétaro, el gobernador acepta que Jalpan y Tolimán se integren a la Sierra Gorda, y solicita en compensación San José Iturbide, San Miguel de Allende y Celaya. Luego reconsidera, y acepta que sólo Purísima de Arista se desincorpore de su estado. El departamento de México tampoco acepta que Santa Rosa de Uraga forme parte de la Sierra Gorda. Ante estos problemas, se expide un decreto de límites en 1854 y se creó una comisión para ejecutar los deslindes. Queda así conformado el territorio con un área de 9,020 km2.

Territorio de la Sierra Gorda

Inicialmente se divide el territorio en dos distritos, el de San Luis de la Paz y el de San Ciro, a los que luego se agregan los distritos de San José Iturbide y Victoria. Otro problema es el de los recursos, ya que el territorio gastaba más de lo que ingresaba. Para allegarse recursos, en 1855 se solicitó el permiso para una feria anual exenta de impuestos a realizarse en San Luis de la Paz en la última semana de agosto. El problema de la Sierra Gorda es la falta de centros urbanos importantes, la falta de caminos para vehículos y la poca actividad económica. Sólo San Lis de la Paz, Jalpan y San Ciro, por tener zonas cultivables y mejores caminos lograron cierto auge.

Capítulo 4. El territorio de la Sierra Gorda: funcionamiento y extinción. En 1854, Juan Álvarez proclama el Plan de Ayutla en contra del régimen de Santa Anna. Vicente de la Vega toma la bandera y se levanta en armas y ataca San Ciro y amenaza Río Verde. Antonio Tenorio embarga sus propiedades y las de sus seguidores. Tomás Mejía, con militares de Allende sale en su persecución. El movimiento de De la Vega, más que social, es político, buscando la caída del gobierno central para la remoción de sus adversarios políticos, Tenorio y Mejía, del mando del territorio. En medio de la revuelta, las intrigas entre las autoridades del territorio y de los estados no cesan. El gobernador de Guanajuato acusa a Tenorio de rebelde y lo manda detener en San Luis de la Paz. Dos meses después el gobierno central lo confirma como jefe político de la Sierra Gorda. En diciembre de 1854, Santa Anna organiza una votación de revocación de mandato, persigue a los que están a favor de Juan álvarez y gana el ejercicio, permaneciendo en el poder, para finalmente huir del país en agosto de 1855. En octubre de este año, Juan Álvarez ocupa la presidencia e Ignacio González de Cossío la jefatura política de la Sierra Gorda. Vicente de la Vega obtiene la comandancia militar que conserva hasta 1857, año en que Ignacio Comonfort suprime los territorios. 

Epílogo. El 5 de febrero de 1857 se promulgó una nueva constitución de ideología liberal, a la cual se opusieron la Iglesia y algunos políticos y militares de corte conservador. De esta forma inició la guerra de Reforma. Félix Zuloaga encabezó el Plan de Tacubaya (17 de diciembre de 1857), cuyo principal planteamiento fue el desconocimiento de la Constitución de 1857. Zuloaga se proclama presidente de la República y ordena la erección del territorio de la Sierra Gorda nombrando a Tomás Mejía comandante general. Antonio Tenorio y Juan Jiménez alternan la jefatura política. Vicente de la Vega se alinea con Benito Juárez y constantemente ataca al gobierno conservador del territorio. En el marco de la intervención francesa se erige nuevamente el territorio y De la Vega hostiliza a los franceses que ocupan San Luis de la Paz en 1863. En 1867, la Sierra Gorda ocupa un lugar importante por su cercanía a Querétaro, último reducto de las fuerzas imperiales de Maximiliano. Al triunfo de la república, el territorio es desintegrado nuevamente. El liberalismo y la expansión institucional, como los ayuntamientos. fueron aportando tranquilidad al territorio, aunque los deseos de autonomía, o rebeldía, siguieron latentes, como lo prueban los episodios de la guerra cristera. Así que hasta bien entrado el siglo XX la Sierra Gorda comenzó a conocer la paz.


Cronología


1810Levantamiento de Miguel Hidalgo en el pueblo de Dolores
1811Felipe Landaverde se hace nombrar gobernador de la Sierra Gorda
1817
Xavier Mina ataca San Luis de la Paz
1821Independencia de México
1823

Se crean los primeros 23 municipios de Guanajuato
En la sierra: San Luis de la Paz, San José Casas Viejas y Xichú de Indios
1826Promulgación de la Constitución de Guanajuato
1831Desaparece el municipio de Xichú de Indios
1847Miguel Chaire se levanta en armas
1848



Tomás Mejía se levanta con su Plan de Real de los Amoles
Miguel Chaire se indulta
Tomás Mejía se indulta
Eleuterio Quiroz sigue el levantamiento de Miguel Chaire
1849
Firma de los acuerdos de paz de La Noria de Charcas
1849Se rompen los acuerdos de paz
1849
Fusilamiento de Quiroz
1849
Xichú de Indios cambia su nombre a Victoria
1849
Creación del departamento de la Sierra Gorda con SLPaz, SJI y Victoria
1849

Decreto de creación de tres colonias militares en la Sierra Gorda
San Ciro de Albercas, Purísima de Arista y Santa Rosa de Uraga
1850Epidemia de cólera y hambruna en la sierra
1851

Poblamiento de las tres colonias militares de la sierra
Epidemia de viruela en la sierra
1853Las colonias militares pasan a jurisdicción estatal
1853Regreso al poder de Santa Anna
1853Creación del Territorio de la Sierra Gorda
1854Decreto de límites del Territorio de la Sierra Gorda
1854Plan de Ayutla de Juan Álvarez
1854Levantamiento de Vicente de la Vega a favor del Plan de Ayutla
1855Huída de Santa Anna del país
1857Ignacio Comonfort suprime el Territorio de la Sierra Gorda

Constitución Liberal
1961Segunda intervención francesa

Tomás Mejía se alinea con el imperio

Vicente de la Vega se alinea con Benito Juárez



Mis impresiones


Pienso que...


Menciones


Eleuterio Quiroz y la rebelión de 1847 en Xichú. María Elena Galaviz de Capdevielle. 1979.